Procesionaria del pino

Procesionaria del pino

Procesionaria del pino

Pueden llegar a encontrarse hasta 2000 huevos en el mismo árbol

La procesionaria.

La procesionaria es una plaga que afecta a la mayoría de especies de pinos comunes en nuestro país. En la actualidad se observa su presencia en todo el territorio nacional. Las orugas de esta plaga se alimentan de las acículas tiernas de los pinos, lo que genera una defoliación del árbol y a la larga, puede suponer un gran daño para la zona boscosa afectada.
Además esta plaga no solo presenta un peligro para los bosques de pinos, sino también para los humanos y los animales domésticos, ya que los pelos de las orugas son altamente urticantes, y pueden producir fuertes reacciones alérgicas e incluso ataques de asma. Las mascotas domésticas son especialmente vulnerables a este plaga, y puede resultar mortal si ingieren las orugas.
Para sufrir los dañinos efectos de esta plaga, no es necesario entrar en contacto directo con las orugas, ya que cada una tiene más de 1.000 pelos, pudiendo dar lugar a nubes de pelos.

Signos de la presencia de la procesionaria.

Los signos de la presencia de esta plaga varían según la época del año.
La señal más obvia de la presencia de esta plaga es la aparición de las “procesiones” de orugas. Generalmente durante la época primaveral, descienden de los pinos para enterrarse bajo tierra.
Otra señal de la presencia de la procesionaria son los nidos que aparecen en las ramas de los pinos. Estos suelen ser visibles durante el invierno.

La solución Will-Kill.

Una vez identificados los árboles afectados y la localización de los nidos, se procederá a realizar el tratamiento adecuado. Éste puede ser biológico o insecticida, dependiendo de la época del año en que se realice. En ambos casos realizaremos una pulverización aérea del producto sobre la copa de los pinos afectados, teniendo en cuenta sobretodo, la localización de los bolsones y su tratamiento.
La fecha es un elemento esencial a la hora de elegir el mejor tratamiento posible. El método biológico que afecta selectivamente a las larvas de procesionaria debe realizarse entre los meses de septiembre y diciembre, salvando las diferencias de ciclo en el tiempo debido a la climatología, tras lo cual solo podrá realizarse un tratamiento químico insecticida hasta principios de abril.
La reinfestación es un problema importante con este plaga. No todas las orugas que se entierran se transformarán en crisálidas y en mariposas ese mismo año. Algunas pueden permanecer enterradas hasta 3 años, por lo que se recomienda repetir el tratamiento con el fin de prever cualquier reaparición de la plaga.

Otro tratamiento ofrecido por Will-Kill es el llamado tratamiento de endoterapia, que consiste en la inyección del insecticida directamente dentro del pino, haciendo uso del propio sistema vascular de la planta para su distribución, asegurando que cualquier insecto no deseado que se alimente de ella se verá afectado por el producto.

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